Francisco Uribe y su segundo Andes Pacífico

Conversamos con Francisco Uribe, el Furia, quien rápidamente llegó a estar número cuarto en el ranking nacional de mountain bike
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10 feb 2015 | | Deporte

Conversamos con Francisco Uribe, el Furia, quien rápidamente llegó a estar número cuatro en el ranking nacional de mountain bike. Tiene 28 años, su nombre suena cada vez más fuerte y hoy se encuentra enfrentando el Andes Pacífico. Nos cuenta que su ruta favorita es el Bike Park de Chillán y que además se dedica el resto del tiempo a su emprendimiento; el taller mecánico donde repara, prepara y restaura motos. Todos los fin de semanas se arranca de Santiago, a descansar -a su estilo- o a hacer deporte mejor dicho.  Su vida es tal cual la soñaba de chico. Mantiene la cabeza ocupada con su taller, aunque por él haría los deportes que le gustan todo el día. 

Todo partió en tercero básico. Era atleta y le iba bien, pero poco a poco empezó a gustarle más y más el atletismo hasta que se inscribió en el club de la Universidad Católica para entrenar fuera del colegio y ser mejor. Luego de cinco años, quiso cambiar de aire ya que cuando iba a su campo, le gustaba robarle la moto a su papá, y aunque le quedaba gigante y se caía, seguía andando aunque se le apagara. Si no se iba al campo, se quedaba en Santiago andando en bici con sus amigos. Su hermano mayor empezó a competir y después que se uniera a él y sus amigos, se metió en las competencias en 1997 haciendo crosscountry en las mañanas y en las tardes descenso. En 2002 todo cambió, en paralelo a la bici, subía a la nieve y la chispa que tenía la bici parecía apagarse. Varios de sus amigos se retiraron, corrió el panamericano en Chile y después de eso vendió su bicicleta sin imaginarse que años después volvería en gloria y majestad. 

La nieve tuvo más fuerza, no es de familia de esquiadores y nunca tuvo refugio arriba. Le agarró el gusto al frío y las aventuras de la montaña. En 2003 fue su primera participación en un campeonato. “Me tiré a lo grande, había clasificado a la final y salí segundo lugar con un backflip mute grab. Me acuerdo perfecto hasta el día de hoy, gané zapatillas, un cheque de plástico, medallas, plata, etc. No lo podía creer”, cuenta. El 2007 entró a Powderchile, un equipo de support nacional. Con ellos se fue perfeccionando, alcanzado niveles altísimos, como un profesional. Aprendió mucho sobre la montaña, trucos y de cómo es el trabajo en equipo; los viajes, mostrar de qué se trataba, etc. “Me sentía un rockero”, confiesa. Lamentablemente el equipo se disolvió, cada uno empezó a tener propios auspicios y entre 2009 y 2010 fue uno de los riders de Valle Nevado, lo que agradece ya que gracias a ellos no para de disfrutar del centro cada temporada, y además cree que es de los atractivos más grandes que tiene Chile. Nieve en la cordillera. “Te atrapa”, comenta el Furia. 

Desde esa época hasta el 2012 se fue a vivir al campo por trabajo, y fue ahí donde se compró su primera moto y empezaron sus aventuras sobre las ruedas. “Entrené como nunca, hice pista en el patio de mi campo y la pieza de servicio la transformé e invadí con mi primer taller mecanico. Imagínate la cara de mi mamá viendo la moto adentro de la casa”, cuenta.  El 2011 fue el año que se dedicó solamente a la moto, como caballo de carrera, no miró ningún otro deporte. No subió ni un sólo día en la temporada de nieve, y andaba por lo menos cinco veces a la semana en moto. Corrió todo el circuito nacional, pichangas, lo que fuera para salir primero en el circuito. “ Salí primero en mi categoría y pude salir campeón de expertos... No lo podía creer, llegaron los auspicios y los mejores tiempos con los amigos de Lemon Racing, corrí el mundial en Talca cerrando un ciclo grandioso para las motos (cerrando porque se tuvo que ir a Santiago y sabía que ya iba a poder andar en moto como lo hacía en ese minuto)”. Instaló el taller y eso es lo que lo mantiene cerca del ambiente de las motos, aunque ya cerró ese capítulo de motores y competencias.  

Era 2013 ya estaba instalado en la capital, y no podía solo esquiar, sentía que tenía que hacer algo más. En Chile, estaba sonando el mountain bike y varios de sus amigos, incluyendo a su hermano, empezaron a interesarse por el enduro. “Quedé para adentro, dos especialidades en una sola bici”, dice. Compró una bicicleta usada para ver si le nacían las ganas de volver a las pistas. ¿El resultado? A los pocos meses fue con un amigo a vender un proyecto para correr el 2014 a costo cero. Justbikes se mostró interesado y resultó. Su proyecto fue tal cual esperaban. Terminó segundo en expertos y cuarto de Chile. “Fue rapidísimo, se mezcló todo, trayectoria con ruedas, cabeza mentalizada y los entrenamientos respectivos. Hoy en día, hay otras marcas que me apoyan prácticamente todo el año como deportista y la semana pasada cerramos para el 2015 y algunos de ellos me han dado el apoyo para correr en unos días más el Andes Pacífico una especie de Dakar de bicicletas, la nueva modalidad internacional que crearon los Montenbaik.com y mostrar Chile en todos sus ámbitos y tener la oportunidad de competir con grandes mundialmente de esta especialidad”, cuenta emocionado. 

Además de la perseverancia siempre tuvo el apoyo de su familia. Primero, su papá por siempre alentarlo en todos los deportes que se le ocurrieron. Su hermano fue un ejemplo para él desde chico, era loco pero metódico. Para Francisco llegar a estar entre los cinco mejores de Chile en menos de dos años se debe, entre otras cosas, a que su experiencia cuando era chico le dio mucha ventaja. “Andaba prácticamente todos los días, tenía tres bicicletas una de Bmx, XC y DH, cada una tenía su característica. Hoy son las tres en una. Y eso combinado con las motos, más el entrenamiento físico y mental, creo que son los factores que hoy han dado frutos”. Cuenta que todavía no se la cree, es algo insólito para él y que nunca pensó que llegaría tan lejos. “Me retiré de las bicicletas a los 14-15 años, siempre vi a mi hermano con los profesionales, era inalcanzable. Me sacaban minutos de ventaja. Hoy están ahí, es un sueño hecho realidad”. Pero esto no es gratis, se lo debe a que todos los días hace deporte y mantiene una alimentación balanceada. Trabaja todos los días en su taller, sube el San Cristóbal o el Manquehue para soltar las piernas y cuenta que pasar los auto lo más rápido que puede en la hora del taco le sube la adrenalina para irse con todo a entrenar. Cuando llega elonga, y a esto hay que sumarle el deporte de turno que haga el fin de semana. En REU le hicimos algunas preguntas para saber más sobre el deporte, su vida y cómo ha resultado la mezcla de estos dos.

¿Si tuvieras que elegir un deporte, cuál sería?

Es muy difícil esa pregunta, creo que cada deporte tiene su cuento, lo importante es tener buenos partners. Eso lo hace inolvidable, aunque elijo fluir, me encanta.

¿Por qué la bici y no la moto?

Más difícil todavía (risas). La moto es algo que me duele en el alma haberlo dejado, acelerar un motor es puro placer. Hoy en día elijo la bicicleta por un tema sencillo, tengo un tremendo apoyo de mis auspiciadores, es fácil de transportar y prácticamente todo el mundo sabe andar en bici, por lo que la buena compañía nunca falta.

¿Te apoyan?

Si, hoy tengo grandes auspiciadores y con más de uno tengo años de trayectoria. Me tienen muy regalón, lo agradezco. GT intercycles, Valle Nevado Ski Resort, OffRoad Cooper, Mall Sport, Vans y Donky Pads me pasan de todo prácticamente. Indumentaria, estadías, tickets de temporada, bicicleta, neumáticos, zapatillas, casi todo. Nada que decir, perfecto.

¿Cómo lo haces para financiar otras cosas que faltan y seguir adelante?

Siempre soy yo o mi hermano que me ayuda bastante. Pero todo lo que significa deporte son los mismos auspiciadores quienes me dejan costo $0 la actividad e indumentaria en si. Con eso siento gran apoyo, les debo mucho.

¿Piensas en dedicarte fulltime a la bici?

Creo que es una pregunta que va más allá. ¿Te dedicarías a algún deporte siendo chileno y viviendo en Chile? Yo creo que no, no hay cultura de apoyo monetario deportivo, con los productos uno disfruta, no vive.

¿Cuáles son tus rutas favoritas?

Sin duda es el Bike Park de Chillán. El 2014 salió como la mejor locación del mundo. Pocos lo saben.

¿Por qué competir y no dejarlo como hobby?

Es raro, cuando corrí el mundial de motos prometí que todo desde ese día sería hobby, y creo que desde esa fecha me ha ido mucho mejor que cuando me dedicaba. Seguramente me cayó el tejazo de que la mente entre más tranquila mejor responde. Pero creo que la competencia te mantiene vivo, mientras sea con uno mismo.

¿Qué recomiendas a la gente?

Que nunca dejen de probar algún deporte o actividad. En Chile tenemos todo para hacer de todo y prácticamente todo el año. Es un país lleno de lugares mágicos, senderos increíbles, sólo falta que seamos más deportistas para que tome vuelo las actividades alternativas o extremas.

 

10 feb 2015 | | Deporte

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