Por sudamerica en combi - Semana 5

Vamos en dirección a la costa peruana pasando por Lima
Sem4
9 oct 2014 | | Aventura

Partimos a Lima. La idea es pasar unos par de días para comprar una tabla de surf en un lugar barato y comer un ceviche en el centro. Además tenemos que pasar a un mecánico a ver el radiador del auto que gotea cada vez más. A 30 kms antes de llegar se calentó el auto y tuvimos que parar. Lo raro fue que manejábamos plano, después de toda las cuestas que habíamos pasado. Al radiador se le perdió toda el agua y calentó el motor y nos produjo una nueva pana en el viaje. El auto tuvo que conocer obligadamente un nuevo mecánico.

Gracias a un contacto que teníamos en Perú nos conseguimos un mecánico de confianza y aparte nos invitaron a pasar a su casa. Ellos son la Tere y Manolo, amigos que tenían mis papas por haber trabajado en Lima. Es un jueves y el auto no alcanzaba a verlo el viernes, por lo que estaría hasta el lunes, y nos quedamos en su casa todo el fin de semana. Tere y Manolo son un matrimonio casado, que estando en su casa supimos mucho acerca de su familia y hasta conocimos a 3 de sus 4 hijos, Manolo, Pachi y Maite, y a sus nietas Andrea, Rafaela y Mikaela. Muy buenas personas con que pasamos muy buenos y entretenidos momentos. Conocimos a una cervecería artesanal con Manolo hijo, salimos a comer con toda la familia sus parejas y hijos. Además de compartir en su casa chilcanos con pisco peruano con Manolo papa y conversaciones muy gratas con nuestra amiga Tere.

Estando en esta casa y con el auto en el taller, aprovechamos de conocer bien algunos lugares de Lima, por los días que teníamos ahí. Nos movíamos en micro a todas partes por lo grande de la ciudad. Conocimos el centro, sus plazas y parques. Tiene calles peatonales que conecta las plazas con grandes Iglesias de estilo más modernas que en otros lados de Perú. Y cerca hay grandes parques verdes para ir a caminar, conocer e instalarse. Almorsamos un ceviche y recorrimos, escuchando gente tocando música en las calles. Es un lugar muy entretenido para pasear y ver. A Lima le dicen la ciudad de los jardines por sus parques verdes, además de que existen muchos y muy grandes con árboles antiguos y bien cuidados.

La noche del viernes salimos con unas chiquillas peruanas que conocimos, fuimos a un bar después de tomarnos unas cervezas y unas copas de vino con Tere y Manolo en la casa, y después terminamos en una discoteque en barranca, un sector de vida nocturna muy entretenido.

Luego conocimos el sector de Miraflores donde se encuentra larcomar que es un centro comercial con vista al mar, en un lugar que hay todo un paseo de zonas verdes con vistas al mar. Paseamos y terminamos en un bar con vista al mar probando el pisco sour del lugar. Antes de volver a la casa pasamos a una tienda surfista en el sector que nos habían hablado, llamada clímax y nos compramos una tabla de surf a medias, ya que no había presupuesto para más, para compartirla en las playas que nos esperaban.

La última noche nos despedimos de toda la familia y nos invitaron a comer a un restoraunte chino. Emocionante nuestra despedida, ya que aunque hallamos estado solo unos días con ellos se formó mucha buena onda y tendremos muy buenos recuerdos de Lima.

Estando listo el auto partimos hacia el norte con rumbo a tortugas, playa la cual nos habían recomendado nuestros amigos limeños. Después de manejar cerca de la costa con paisajes de dunas pegadas al mar, llegamos a tortugas ya oscuro. Tortugas es una bahía pesquera con mar muy calmo, bueno para buceos con pequeñas playas entre medio de las rocas. Además es un balneario que va gente de Chimbote y sus alrededores. Nos instalamos a orillas de una playa en un sector en donde habían casas de playa, casi todas vacías. Pasamos la noche y al día siguiente bajamos a la playa, donde conocimos a las únicas personas que estaban, que nos invitaron unas cervezas en la playa al notar que éramos viajeros chilenos, ya que estaban celebrando el feriado de la batalla de Angamos contra nuestro país en la guerra del pacífico. Ellas eran 3 señoras con sus hijos, que conversamos un buen rato y luego nos invitaron a almorzar en familia. Primer puré y palta del viaje, estuvo muy bueno y luego salieron los chilcanos.

Pasamos la tarde en una muy buena conversa y finalmente nos quedamos a comer unas salchipapas hechas por la dueña de casa que estaban buenísimas. Ellas volvieron a Chimbote y nosotros alojamos nuevamente en tortugas para seguir al día siguiente hacia Huanchaco, playa más al norte a la altura de Trujillo.

A Huanchaco vamos con muy buenas recomendaciones tanto de chilenos como de peruanos, y además con las ganas de probar la nueva tabla y ver el amistoso de Chile con Perú.

9 oct 2014 | | Aventura

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