Por sudamérica en combi - Semana 3

Nos trasladamos desde La Paz al Lago Titi Kaka
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25 sep 2014 | | Aventura

18 de septiembre. El auto no prendía. Estábamos mentalizados y preparados para un buen 18, asado y nuestra primera celebración de las fiestas patrias fuera de nuestro país, pero ya perdíamos la paciencia por no poder cumplirlo. No podíamos hacer prender el auto. La altura hacia que el motor no tuviera la fuerza necesaria para correr. Así la camioneta conoció un nuevo mecánico, ya que buscábamos respuestas y la obtuvimos. En resumidas palabras nuestro partidor y bomba del auto no están preparados para ciudades tan altas. Con esta ayuda se pudo prender,y salimos a Copacabana.

Nuestra cabra cumplió los primeros 3000 km recorridos. El camino a Copacabana es bordeando el lago Titi Kaka, con cuestas que hacen parecer un mirador del lago en cada parte del camino. Un muy buen recorrido por los paisajes y vistas en altura, edemas de ir acompañados con música Chilena y mucha cueca. El clima nos cambio derrepente y tuvimos que cruzar una parte del lago en un Ferro de madera, con una tormenta lluvia y viento afuera. Seguimos el camino pasando por un puntilla, teniendo el lago hacia donde miráramos. Llegamos tipo 6 de la tarde con todo los implementos para hacer una buena parrilla. Las chilenas que quedamos en juntarnos habían partido a una isla cerca, y como vimos tarde donde íbamos a encontrarnos y cansados por la salida de La Paz y por mucho manejar, hicimos el tremendo asado con buena música, vino chileno y lo último de piscola guardada para la situación. Se hecho de menos la compañía y alegría de la gente en Chile, pero hicimos lo que pudimos y salió una buena celebración a orillas del lago y luego fuimos a conocer la vida nocturna del lugar y compartimos con gente de allí.

Copacabana es un pueblo al norte de Bolivia, cerca del límite con Perú. Es el lugar más turístico del lago Titi Kaka, esto es por el gran colorido del lago, su ubicación y paisajes con cerros con cultivos. Además se encuentran dos islas cercanas al pueblo llamadas isla del sol y de la luna. Fuimos a la primera, que es la más grande, siendo la idea de caminarla de norte a sur. Partimos con un grupo de personas en un muy buen paseo en un lanchón en donde conocimos gente muy buena onda, unos chilenos, unas chiquillas canadienses y otras brasileñas. Partió el grupo en un trekking de 3 horas caminando por la cumbre de toda la isla con vistas del lago y playas impresionantes, muchos colores en el agua y en las rocas. Además hay ruinas incas en una isla que en vez de haber autos y calles, hay mucha vegetación y todo en forma natural.

En el mismo pueblo ofrecían más tours de lugares cercanos para ir a conocer que te llevaban en auto. Es por eso que nos ahorramos todo e hicimos todos los paseos en un día y a nuestro ritmo, estando muy contentos de aprovechar las comodidades de nuestra casa andante. Fuimos a ver unas islas flotantes de paja en que comen truchas pescados por ellos mismos, subimos también, un cerro y estuvimos en muchos miradores con vista impresionante. Hasta almorzamos en el auto en un lugar muy bonito con la mejor vista a todo el lago. En resumen Copacabana es un muy bonito pueblo en un lugar increíble del Titi Kaka, muy entretenido por sus bares y restorantes y con gente de todas partes del mundo. Además dormimos todas las noches en el auto en un lugar al lado del lago. Muy contentos y cómodos. Dormir en el auto es como estar en la casa para nosotros.

Después de estos tres días ya era momento de cruzar hacia otro país. Es como terminar una parte del viaje y cerrar un capítulo donde aprendimos sobre cultura, paisajes y sobre todo de su gente. La frontera estaba muy cerca, cruzaríamos y partiríamos en dirección a Puerto Maldonado, que nos tincó para pasar y conocer la selva hacia el lado de Brasil. Ya empezó una nueva travesía. El Perú.

El camino hacia Puerto Maldonado es el camino más impresionante, peculiar y cambiante que hemos recorrido nuestra camioneta. Estábamos cercanos a los 3800 metros de altura, el paisaje en Perú era más seco con planicies muy grandes y cerros tipo altiplanicos, con vacas, llamas y vicuñas por todos lados. Un camino muy monótono hasta el momento. No alcanzábamos a llegar en ese día a Puerto Maldonado, ya que eran como 500 kms, por lo que decidimos avanzar lo más posible y pasar un pueblo para después encontrar un lugar en el camino para dormir. Se nos escurecio y manejamos hasta tarde. En un momento ocurrió lo extraño del camino, ya oscuro, empezaron las cuestas. Mucho rato de grandes subidas y bajadas, hasta que derrepente empezamos a subir la cuesta más grande de todas. En la puntas había un cartel que decía que estábamos a 4900 metros de altura, lo más alto que habíamos estado nosotros y nuestra camioneta. Luego empezó la bajada a oscuras. Más de 2 o 3 horas de bajada con mucha pendiente. Como estaba oscuro no veíamos mucho el paisaje, pero sabíamos que estaba todo cambiando. Empezamos a sentir el aire más húmedo y muy distinto, y seguíamos bajando y bajando. En medio de la cuesta encontramos un desvío para parar. En ese momento descubrimos que las montañas cafés y secases habían convertido en pura vegetación densa. Dormimos con el sonido de un río y de la naturaleza. Al otro día despertamos y ahí nos dimos cuenta. Estábamos en la selva. Grandes árboles y cada vez que avanzábamos era más denso con más pájaros, bichos y coloridas mariposas. Y además hacia cada vez más calor. Pasamos de viento muy helado y de estar muy abrigados a estar lo más liviano de ropa posible en un día. Finalmente tras pasar por partes muy entretenidas para manejar y conocer, por pura selva entre medio de puentes que cruzaban un gran río,llegamos a 300 metros de altura. Bajamos más de 4000 metros de altura en dos días. Impresionante.

Puerto Maldonado es una ciudad metida en la selva muy cercana al límite con Brasil. Es una ciudad más grande y menos turística de lo que imaginábamos. En el centro se encuentra una plaza muy verde, con bares alrededor, siendo el lugar más atractivo de la ciudad. Dormimos en el estacionamiento de un hostal adentro del auto, ahorrando sus monedas, quedando el auto resguardado para pasear. Conocimos muy bien la ciudad e hicimos un paseo todo un día en el auto hacia la orilla de un río, metido en medio de la selva. Nos bañamos, cocinamos, descansamos en un lugar con mucha flora y fauna. Los otros días conocimos la ciudad, compartiendo con una pareja de argentinos y un marroquí. Muy buenas personas que vivían de la artesanía, que compartimos buenos momentos en la plaza.

Después de unos días en la selva, ya era momento de seguir nuestro camino original e ir en busca del Pacífico. Nos queda un gran camino por recorrer todavía para llegar a la playas, donde van a ver más lugares para parar y conocer. Nuestro próximo destino será donde se ubica una de las más grandes maravillas del mundo. Conocida como la capital de la cultura sudamericana. El Cuzco.

25 sep 2014 | | Aventura

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